UNIVERSO

¡Es el Godzilla de las tierras!

Ha sido observado por primera vez Kepler-10c la primera Megatierra conocida, es decir,  un nuevo tipo de planeta aún más grande que las llamadas Supertierras. Fue descubierto gracias al telescopio Kepler, de la NASA, el cual, junto al cazador de planetas HARPSN del Telescopio Nazionale Galileo, detectó su tamaño 2,3 veces superior al de nuestro planeta y su masa 17 superior a la de la Tierra. Se trata de un mundo rocoso, con elementos como el hierro, lo cual constituye una verdadera sorpresa para los especialistas, ya que los modelos teóricos previos a su descubrimiento no preveían que un objeto tan pero tan grande estuviera compuesto por rocas, sino que, según los cálculos, debería tratarse de un gigante gaseoso. Pero así es la observación espacial, que cuanto más lejos llega más desmiente lo que la ciencia creía saber, y a cada gran descubrimiento nos enfrenta a una apertura todavía mayor del horizonte de lo que ignoramos en materia cósmica.

Este hallazgo, denominado por el investigador Dimitar Sasselov como “el Godzilla de las tierras”, abre la posibilidad de encontrar planetas orbitando en las zonas habitables de sus sistemas, por lo que “a diferencia del monstruo de la película, Kepler-10c tiene implicaciones positivas para la vida”, tal como añadió el citado científico, del Centro de Astrofísica de Harvard-Smithsonian. Este monstruo rocoso recién descubierto tiene una órbita de 45 días alrededor de su vieja estrella, de 11 mil millones de años. Si un planeta rocoso como Kepler10c se ha podido crear cuando el universo solo tenía 3.000 millones de años, esto significa que en aquella época las estrellas de primera generación ya habían formado y difundido en el espacio elementos pesados; esto promueve la expectativa de hallar planetas gemelos a la Tierra, ya que según los datos conocidos hasta ahora, planetas de este tipo pueden crearse también en una época del universo en la que la concentración de metales era muy baja.